Comience por una tarea concreta

Defina la tarea, los datos disponibles y el criterio que permitirá valorar el resultado. No presuponga que cualquier problema necesita IA.

Mantenga responsabilidades claras

Determine quién revisa resultados, quién puede corregirlos y qué decisiones requieren aprobación humana. Documente límites y rutas de escalamiento.

Evalúe durante la operación

Revise errores, cambios en los datos y resultados no previstos. Una evaluación inicial no sustituye el seguimiento periódico del sistema.

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